Logona Champu Anti-Grasa con Melisa 250ml
SKU: P001-30475
El fin de las raíces grasas (y el comienzo de tu melena suelta)
¿Te lavas el pelo por la mañana y notas que por la tarde ya ha perdido todo su volumen? Es una sensación muy frustrante... Sabemos lo mucho que agota tener que depender del lavado diario para sentir el cabello limpio y presentable. Por suerte, el Champú Anti-Grasa con Melisa de Logona está aquí para cambiar las reglas del juego en tu rutina de ducha.
En lugar de usar detergentes agresivos que eliminan los aceites naturales y terminan provocando un terrible efecto rebote, esta fórmula apuesta por la inteligencia botánica. Su misión es simple pero profundamente efectiva: limpiar en profundidad mientras enseña a tu cuero cabelludo a regular la producción de sebo por sí mismo. ¡Imagina poder espaciar los lavados y sentir esa frescura maravillosa durante días!
Ingredientes que entienden y respetan tu cabello
Cuando eliges cosmética natural consciente, tu melena lo nota al instante. Este champú es un auténtico soplo de aire puro gracias a su selección de activos orgánicos:
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Extracto de melisa: El ingrediente estrella que calma las irritaciones, refresca y devuelve el equilibrio a la piel de tu cabeza.
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Betaína natural: Se encarga de retener la hidratación exacta para que, al purificar la raíz, tus puntas no se resequen ni se partan.
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Proteínas de seda: Aportan ese brillo espectacular que refleja la luz y facilitan muchísimo el peinado.
Hablamos de un producto totalmente vegano, libre de siliconas y sulfatos pesados. Tu pelo quedará suelto, con un movimiento hipnótico y envuelto en un aroma cítrico muy relajante que te acompañará sutilmente.
Modo de empleo
Moja muy bien tu cabello con agua tibia para abrir la cutícula. Aplica una pequeña cantidad del champú en la palma de tus manos, frótalas ligeramente para activar el producto y llévalo directo a las raíces.
El truco definitivo: Masajea el cuero cabelludo con las yemas de los dedos haciendo movimientos circulares suaves durante un par de minutos. Esto estimula la microcirculación y permite que la melisa purifique cada poro. Aclara con abundante agua y, si te atreves, dale un último chorrito de agua fría. ¡Notarás un brillo espectacular al instante!